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lunes, 27 de abril de 2020

TALLER DE REFLEXION 3 A Y B

TALLER DE REFLEXIÓN “3° A Y B”

Trabajo Practico N° 4

Profesora: Soledad Suares
Fecha de entrega: 05/05/20
Entrega vía mailsuaress580@gmail.com
Formato: Word Times New Roman o Arial // Nombre y Apellido del alumno; Curso y División; Tema y numero del trabajó.

TemaJUBILEO CONGREGACIONAL 125 AÑOS 
“MADRE ROSAURA”



  1. Leer atentamente la historieta de la Madre Rosaura y con esa información elaborar un texto sobre su vida. (Archivo adjunto al final)
  2. Explicar qué relación tiene la celebración del jubileo (texto publicado anteriormente) con la Madre Rosaura.
  3. Con tus palabras: ¿qué “valores” nos quiso transmitir la Madre Rosaura? 
  4.  Realizar un breve texto, en donde le cuentas a la Madre Rosaura sobre “los valores” que se transmiten "hoy" en nuestro de Colegio 
  5. Utiliza la imaginación y creatividad:

·         Crea tu propio LOGO del Jubileo, podes dibujarlo y sacarle foto o realizarlo por la computadora.
·         Otra opción es redactar una “poema, poesía o canción” a la Madre Rosaura por estos 125 años de fundación. 

            La idea es que refleje la historia de la Madre Rosaura, como fue fundando la congregación y como en el día de hoy sus valores que nos dejó, siguen vivos en su fundación del cual nosotros somos partes. (pueden utilizar la historieta y también el texto del jubileo)

6-  Reunión de una hora por “ZOOM” para consultar dudas sobre el trabajo (no es obligatorio): Se puede bajar la aplicación al celular o la computadora.


Tema: Reunión Zoom de Soledad Suares - Taller de reflexión 3 A


Hora: 29 abr 2020 01:00 PM Buenos Aires

Unirse a la reunión Zoom
https://us04web.zoom.us/j/79964655898pwd=dDJyaHNOS2c5QjNrR25XREQwTFFhQT09

ID de reunión: 799 6465 5898

Contraseña: 8kcN7t
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Tema: Reunión Zoom de Soledad Suares - Taller de reflexión 3 B


Hora: 30 abr 2020 12:00 PM Buenos Aires

Unirse a la reunión Zoom
https://us04web.zoom.us/j/71281231145?pwd=UE9tQXJoaWwyWHFFVGNXNzFvV3prZz09

ID de reunión: 712 8123 1145

Contraseña: 6J9MUC



HISTORIETA








TALLER DE REFLEXIÓN 2 A Y B


TALLER DE REFLEXIÓN “2° A Y B”

Trabajo Practico N° 4

Profesora: Soledad Suares
Fecha de entrega: 05/05/20
Entrega vía mail: suaress580@gmail.com
Formato: Word Times New Roman o Arial // Nombre y Apellido del alumno; Curso y División; Tema y numero del trabajó.

Tema: JUBILEO CONGREGACIONAL 125 AÑOS 
“MADRE ROSAURA”



  1. Leer atentamente la historieta de la Madre Rosaura y con esa información elaborar un texto sobre su vida. (Archivo adjunto al final)
  2. Explicar qué relación tiene la celebración del jubileo (texto publicado anteriormente) con la Madre Rosaura.
  3. Con tus palabras: ¿qué “valores” nos quiso transmitir la Madre Rosaura? 
  4.  Realizar un breve texto, en donde le cuentas a la Madre Rosaura sobre “los valores” que se transmiten "hoy" en nuestro de Colegio 
  5. Utiliza la imaginación y creatividad:

·         Crea tu propio LOGO del Jubileo, podes dibujarlo y sacarle foto o realizarlo por la computadora.
·         Otra opción es redactar una “poema, poesía o canción” a la Madre Rosaura por estos 125 años de fundación. 

            La idea es que refleje la historia de la Madre Rosaura, como fue fundando la congregación y como en el día de hoy sus valores que nos dejó, siguen vivos en su fundación del cual nosotros somos partes. (pueden utilizar la historieta y también el texto del jubileo)

6-  Reunión de una hora por “ZOOM” para consultar dudas sobre el trabajo (no es obligatorio): Se puede bajar la aplicación al celular o la computadora

Tema: Reunión Zoom de Soledad Suares - Taller de reflexión 2 A

Hora: 29 abr 2020 11:00 AM Buenos Aires

Unirse a la reunión Zoom https://us04web.zoom.us/j/6838852131pwd=V1gzTnp4R3hMUFpzUTBvTHBhNThrdz09

ID de reunión: 683 885 2131

Contraseña: 5c5kAb
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Tema: Reunión Zoom de Soledad Suares - Taller de reflexión 2 B

Hora: 29 abr 2020 12:00 PM Buenos Aires

Unirse a la reunión Zoom
https://us04web.zoom.us/j/78562650129?pwd=K25xazV0a0lPNUN1cGlnR29ONzJUdz09

ID de reunión: 785 6265 0129


Contraseña: 2UESvN

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HISTORIETA 











TRABAJO PRACTICO QUIMICA 5B

TRABAJO PRACTICO UNIONES

ENTREGAR A mvtorija@gmail.com
FECHA HASTA 8/5



   

Lengua y Literatura 2A


Queridos alumnos:

Espero que estén bien y sigan cuidándose. En primer lugar, quiero pedirles disculpas por mi ausencia durante la semana pasada, mi computadora se rompió y recién el viernes pude acceder a otra. En cuanto a sus trabajos, vuelvo a felicitarlos por la labor que han hecho. En estas circunstancias, es más que valorable. Si alguno todavía no me lo mandó, está a tiempo de hacerlo. Entre hoy y mañana voy a enviarles las respuestas correctas para que hagan la autocorrección.

En esta oportunidad les traigo un nuevo cuento para que lean. ¡Espero que lo disfruten!

PRIMER AMOR
por Antonio Dal Masetto
En  aquellos tiempos todavía no odiaba nada ni a nadie. Tenía doce años y estaba enamorado. Meses atrás, no muchos, había cruzado el océano en un barco de emigrantes, había visto llorar a hombres rudos, había llorado a mi vez y me había escapado de popa a proa para ponerme a soñar con América.
Miraba el horizonte y fantaseaba acerca de llanuras, caballos impetuosos, espuelas de plata y sombreros de alas anchas.
Lo que me esperaba al cabo de la travesía fue un puerto como todos, hierro y óxido, anchas avenidas empedradas, bandadas de palomas y más allá una ciudad como un muro. Después vino el tren lento a través de los campos invernales, estaciones vacías, campanazos que anunciaban las partidas y estremecían el silencio y, finalmente, el pueblo. Nada de sombreros de ala ancha.
Lo primero fue cambiar los pantalones cortos por unos mamelucos, los zapatos por alpargatas. Me enseñaron el recorrido de la clientela, me dieron una bicicleta y me pusieron a repartir carne. Tuve que enfrentar el desconocimiento del idioma y soportar las burlas de los pibes en las que, por lo menos al principio, no alcanzaba a distinguir más que la palabra gringo. De todos modos no me quedaba quieto y cuando tenía uno a mano me le tiraba encima. Pero no había demasiada convicción en esas peleas. Y en los baldíos, en las calles de tierra, lo único que dejamos fueron algunos botones de nuestra ropa.
Lo cierto es que ahora pedaleaba de mañana, pedaleaba de tarde y estaba enamorado. Ella se llamaba Renata, usaba trenzas, tenía los ojos pardos y vivía en una gran casa, con una chapa de bronce en la puerta, donde yo tocaba timbre cada día para entregar el pedido. La amaba porque era hermosa, porque era la hija del doctor y porque era malvada. Por lo menos eso comentaban entre ellas algunas clientas, cuyas hijas eran compañeras de Renata en el colegio de monjas. Nunca me pregunté qué clase de perversidades pudieron haberle ganado ese calificativo. Pero en esos meses, para mí, la idea de la maldad se convirtió en un atributo de la perfección.
El domingo en que la vi por primera vez, Renata cruzaba la plaza con unas amigas: venían de misa. Ella caminaba en el centro, lideraba el grupo, hablaba muy seria, la cabeza erguida, y las demás alborotaban alrededor.
Vaya a saber lo que sentí realmente, quedé turbado y esa noche tardé en dormirme. De algún modo debí intuir que con aquel encuentro se abría una etapa nueva. Hasta ese momento me había estado asomando al pueblo y sus calles como sobre un pozo sin fondo, donde no había respuestas, ni siquiera preguntas, sólo estupor y una calma de agua estancada. Recuerdo los amaneceres escarchados, la quietud del río, las noches sin vida, los dos caballos tristes y pacientes bajo la lluvia en el terreno cercado por alambres de púas, frente a nuestra casa. Vivía como aletargado por todo eso, sumergido en un asombro quieto y distante. No sabía si algo en mí estaba exigiendo un cambio. Era un adolescente inquieto, aunque la prueba a la que estaba sometido casi no me permitía rebeldías, no pedía aceptación ni rechazo, simplemente me rodeaba con su abandono, me enquistaba y me anulaba.
Después de encontrarme con Renata, en los días siguientes, cuando averigüé que vivía en aquella casa y me puse a soñar con ella, aprendí, entre otras cosas, que había en mí una capacidad de sufrimiento hasta entonces insospechada. Y me lo repetía a cada rato: “Sufro, estoy sufriendo, nunca sanaré de este dolor”.  Estaba realmente convencido. Pero también era cierto que todo ese desgarramiento no me debilitaba, al contrario, comenzaba a instalar señales reconocibles y familiares en esos días vacíos. A medida que aceptaba ese mundo como mío, percibía que se iba desintegrando la rigidez que me separaba de todo. La esperanza que cada mañana respiraba en el aire frío, el sobresalto renovado cada vez que veía a Renata salir del colegio entre sus compañeras (un delantal blanco siguió representando para mí, durante mucho tiempo, el símbolo del amor y la aristocracia pueblerina), eran cosas reales, que me devolvían una identidad. De este modo, sin saberlo ella, la presencia de Renata iba introduciendo cierto orden en mi desconcierto. Me hundía en la impotencia y al mismo tiempo me salvaba del desarraigo. Seguramente, por lo menos al principio, ni siquiera debió darse cuenta de mi existencia. Y aun más tarde, después del encuentro en el jardín, es probable que no haya vuelto a fijarse ni a acordarse de mí. Sin embargo, desde esas distancias, ella me marcaba una dirección. Yo me sometía, sufría y me sentía vivo.
Y así, aquellas calles se llenaron de actividad, de cálculos, de horarios, de estrategias. Siempre estaba yéndome o llegando, partía en mi bicicleta con cualquier excusa, me ofrecía para todos los mandados. Pasaba por su casa, por la de alguna amiga, por la iglesia, por el club, por cada sitio donde suponía que podía estar.  Corría permanentemente. En realidad, era ella la dueña del movimiento. Se desplazaba y yo respondía girando a su alrededor, a una cuadra de distancia, a cinco, a diez, como si estuviese atado con un hilo, ensayando vastos rodeos, encarando finalmente por una calle donde ella venía avanzando, para cruzarla de frente y pasar a un par de metros, pedaleando fuerte, la mayoría de las veces sin atreverme siquiera a mirarla. Llevaba en el bolsillo una libreta en la que anotaba:
“Martes 17, la vi; miércoles 18, la vi; jueves 19, la vi dos veces; viernes 20, la vi, me parece que me miró”.
Una mañana toqué timbre y salió ella a atenderme. Había delirado con esa ocasión, pero no supe qué hacer y todos mis planes se diluyeron. Me quedé mirándola, inmovilizado, con mis mamelucos color ladrillo y mis alpargatas deshilachadas.
—Traigo la carne —murmuré, con un tono y una torpeza que me hicieron sentir avergonzado.
        No se dignó tomar el paquete. Se hizo a un lado y me señaló una puerta:
        —Dejalo ahí, sobre la mesa.
        Obedecí. Cuando ya me iba oí que decía:
        —Esperá.
        Me detuve.
        —¿Por qué siempre me andás mirando? —preguntó.
Sentí que me temblaban las rodillas y aparté la vista.  Me dije que no habría otra oportunidad como ésa y me esforcé por construir una respuesta en un castellano decente, aunque cuando la tuve lista ya era tarde.
        —Vení —dijo Renata.
        La seguí. Recorrimos el pasillo y salimos, por la puerta del fondo, al jardín que tantas veces había vislumbrado desde la calle. Aquello era como estar en un mundo prohibido. Renata me guió entre una doble hilera de naranjos, hasta la pared que separaba el terreno de la casa vecina.
        —¿Sabés qué es? —preguntó señalando con el dedo.
        —Un rosal —contesté.
        —Eso es lo que parece —dijo.
Se mantuvo en silencio, pensativa, durante unos minutos, y advertí que era más alta que yo. Después se acercó más al rosal y me contó una historia:
        —Mi bisabuela se llamaba Renata, igual que yo. Mi bisabuelo viajaba y la dejaba mucho tiempo sola. Era una mujer bellísima. Se enamoró de un sobrino, quince años menor que ella. Pero él la rechazó. Entonces lo mató y lo enterró acá, junto al muro. A la semana notó que en este lugar había nacido un rosal. Tomó una tijera y lo cortó. El rosal volvió a crecer.  Lo cortó. Y así muchas veces. Hasta que un día, mientras trataba de arrancarlo, se pinchó un dedo con una espina y quedó embarazada. Cuando dio a luz vio que el chico era el sobrino al que había asesinado. Pensó matarlo otra vez, pero finalmente decidió criarlo. El chico no paraba nunca de mamar, jamás estaba satisfecho. Acabó con su leche y comenzó a chuparle la sangre. Mi bisabuela se fue debilitando y al tiempo murió.
Mientras hablaba, Renata no había dejado de mirarme. Calló y oí  el chillido de los pájaros.
        —Dame la mano —dijo ella.
Estiré el brazo. Me arrastró suavemente, acercó mi mano al  rosal  para que me pinchara con una espina. Soporté sin chistar,  sin moverme. Retuvo mi dedo para ver brotar la sangre. Entonces busqué en sus ojos el placer perverso del que había oído hablar. Lo que vi fue gravedad y, me pareció, un velo de tristeza.
        —Ahora —sentenció—, vas a quedar embarazado, como mi bisabuela.
Me soltó. Un golpe de viento trajo el olor de la primavera próxima. Sentí que ese jardín no se encontraba en el pueblo, sino en otra parte, lejos, y que tal vez nunca tuviese que marcharme. Por un momento pude pensar que entre Renata y yo no había diferencias, que éramos iguales y lo seguiríamos siendo mientras permaneciésemos ahí.
        Ella volvió a hablar.
        —Andate —dijo.
        No había prepotencia en su voz, ni siquiera era una orden, sino la manifestación simple y clara de algo que debía ser hecho.
        Crucé el jardín, salí a la vereda y caminé hasta doblar la esquina. Apoyé la bicicleta contra un árbol, saqué mi libreta, la abrí y aplasté la gota de sangre sobre una hoja en blanco. Volví a guardarla en el bolsillo de la camisa, contra el corazón. Después me llevé el dedo a los labios y lo mantuve ahí. Monté y pedaleé calle abajo, hacia el horizonte quieto y abierto que se divisaba más allá de las casas.

Después de la lectura, piensen:

1.     ¿Qué tipo de mujer despierta el amor del narrador protagonista?
2.     ¿Por qué este amor imposible compensa el sentimiento de desarraigo?
3.     ¿Por qué el sufrimiento por amor hace sentir vivo al protagonista?
Esta vez no es necesario que me manden las respuestas al mail, quiero que lo piensen y lo anoten, eso sí, pero no hace falta entregar un trabajo.
Por último, quiero que nos encontremos, aunque sea virtualmente, por eso vamos a empezar a usar un grupo de hangouts. Sé que ya lo están usando por lo que no vamos a tener complicaciones. Les pido que me manden un correo con el asunto GRUPO HANGOUTS 2 A desde el mail con el que quieran que los agregue y su nombre y apellido. Es importante que esto lo hagan hasta el miércoles 29, ya que el jueves 30 nos encontramos en el grupo a las 13 hs para charlar sobre lo que vieron en esta actividad.

Les mando un abrazo y muchos cariños.
María Victoria.

Lengua y Literatura 5B


El gaucho Martín Fierro – actividad 2


Queridos alumnos:
Espero que estén bien y sigan cuidándose. En primer lugar, quiero pedirles disculpas por mi ausencia durante la semana pasada, mi computadora se rompió y recién el viernes pude acceder a otra. En cuanto a sus trabajos, vuelvo a felicitarlos por la labor que han hecho. En estas circunstancias, es más que valorable. Si alguno todavía no me lo mandó, está a tiempo de hacerlo.

En esta oportunidad les traigo un poco más de material teórico para completar lo que ya leyeron sobre Martín Fierro y les propongo la lectura de tres cantos de la obra de Hernández (Recuerden que el Martin Fierro se publicó en dos partes –La ida en 1872 y la vuelta en 1879- y que no está escrita en prosa, sino en versos octosílabos y estrofas de cuatro versos).

Héroe o antihéroe

Para algunos escritores y estudiosos de la literatura, tales como Jorge Luis Borges, el gaucho protagonista del poema de Hernández es solo un desertor, es decir un antihéroe. En este sentido, lo rescatable del personaje de Martín Fierro son sus andanzas y sus enfrentamientos, no su moral, sus valores o su vida ejemplar. Las peleas con la partida o los duelos con los otros habitantes de la campaña resultan más interesantes –para este modo de lectura- que los consejos sentimentales y moralistas que Fierro destina a sus hijos. Como veremos, Borges retoma esta postura en sus escrituras de la obra de Hernández, centrándose en los duelos y el destino de sus personajes.

Para otros, en cambio, la vida de Fierro es la vida de un héroe. En 1913, tres años después del primer centenario de la revolución de Mayo, durante una conferencia en el Teatro Odeón, el poeta Leopoldo Lugones propuso el Martín Fierro como el poema épico nacional, ya que en esa obra se condensan los valores heroicos de la épica. También en ese año se creó la cátedra de Literatura Argentina de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y Ricardo Rojas, su primer profesor, afirmó que Martín Fierro era para los argentinos lo que el Cantar del Mío Cid para los españoles. Un poema épico es una narración de fondo histórico en la que se relatan las tradiciones e ideales de una nación. Además, hay en ellos un héroe que simboliza esos ideales y cuyas acciones se orientan hacia el pueblo al que pertenece. En Martín Fierro, según estos autores, Hernández exalta los valores de un grupo, Fierro representa a sus congéneres, y sus males son aquellos que padece toda una clase de hombres.


Camino mítico, destino y reescrituras

El crítico ruso Propp propuso, a partir de un estudio sobre los cuentos tradicionales, que todas las narraciones responden a una estructura similar; las acciones que los héroes realizan coinciden en los relatos de diferentes lugres y épocas. En general, el héroe se aleja del mundo que conoce; le está prohibido hacer algo, pero lo hace igual; lucha contra un oponente y triunfa; etcétera.

Por su parte, Campbell, escritor estadounidense contemporáneo de Propp, llegó a conclusiones similares. Campbell estudió los mitos universales y determinó que los héroes se comportan como si estuvieran llevando a cabo un viaje o transitando un camino; en ese periplo, deben superar diversas pruebas. El camino se inicia cuando el personaje se aleja de su lugar de origen y concluye cuando vuelve con nuevos poderes o saberes. Veamos cómo se da este planteo en el poema de José Hernández.

Las etapas del camino de Fierro
·         Partida: Fierro debe abandonar su rancho y a su familia, ya que es apresado en una arriada para ir a trabajar a la frontera. “Tuve en mi pago en un tiempo / hijos, hacienda y mujer/ pero empecé a padecer / me echaron a la frontera (…)”
·         Prohibición: el protagonista no puede escapar de los trabajos asignados en la frontera. Tiene prohibido salir de la frontera, come solo lo permitido, lo han despojado de sus pertenencias y le niegan el dinero que deberían pagarle. “No teníamos más permiso, / no otro alivio la gauchada / que salir de madrugada / cuando no había indio ninguno/ campo ajuera a hacer boliadas,/ desocando los reyunos”.
·         Transgresión: una noche logra huir, pero vuelve a su rancho y ya no queda nada: su familia se ha marchado en busca de sustento. “Una noche que riunidos / estaban en la carpeta / empinando una limeta/ el jefe y el juez de paz, / yo no quise aguardar más / y me hice en un sotreta”.
·         Acción del héroe: ante las injusticias cometidas en su contra, Fierro decide convertirse en matrero. Por eso, en una pulpería, tras sentirse provocado, el protagonista del poema mata al moreno “Yo he sido manso primero/ y seré gaucho matrero/ en mi triste circunstancia/ aunque es mi mal tan projundo/ nací y me he criado en estancia”
·         Persecución: Fierro es un desertor y ha matado a un hombre; por lo tanto, también es perseguido. Finalmente, lo encuentran y lo reconocen. En ese momento, decide enfrentarse y luchar.
·         Socorro: en el enfrentamiento, recibe el auxilio de Cruz. Prosiguen juntos el camino y se instalan en las tolderías junto con los indios. La estadía con Cruz lo convierte en un ser más humano y social.
·         Regreso y reconocimiento: luego de la muerte de Cruz, Fierro ayuda a una cautiva, abandona las tolderías y llega a una estancia. Pero el héroe nunca regresa siendo el mismo que se alejó, los años han pasado, su aspecto físico es otro y su conocimiento del mundo también. Finalmente, se encuentra con sus hijos, y cada uno le cuenta su historia. Se suman las figuras del hijo de Cruz y del hermano del moreno, Fierro  intenta transmitirles lo que ha aprendido en el camino. “Un padre que da consejos/ más que padre es un amigo/ ansí, como tal les digo / que vivan con precaución / nadie sabe en qué rincón / el que es su enemigo”.



El gaucho Martín Fierro (1872)

En este link pueden encontrar el pdf que corresponde a la primera parte de la obra de Hernández. 

Canto VII - Pelea con el moreno (Estrofa 188 a 221 en el pdf)

Martín Fierro era un gaucho que vivía con su familia, pero fue obligado a abandonarla e ir a trabajar a la frontera. Luego de sufrir diversas penurias, Fierro escapa y regresa a su rancho. Allí solo encuentra desolación: su esposa y sus hijos se han marchado. Sin familia y en condición de desertor, llega a una pulpería donde, entre la pena y el alcohol, pelea con otro hombre.


Canto IX – Matreriando. La lucha con la partida.  (Estrofa 242 a 290 en el pdf)

Fierro continúa en su condición de gaucho matrero y desertor. Durante una pelea contra una partida de policías aparece en escena un nuevo personaje con quien decidirá continuar su camino.

La vuelta de Martín Fierro (1879)
En este link encuentran el pdf que corresponde. 

Canto VI – (estrofa 529 a 550)
Fierro y Cruz deciden ir al desierto, a tierras indígenas, con la intención de pasar menos males. Con la ayuda de un lenguaraz –aquel que sabe español y la lengua indígena-, se establecen allí en condición de cautivos. Pronto la viruela comienza a diezmar a la población. Fierro y Cruz se compadecen del indio que los salvó y deciden cuidarlo hasta su muerte. Al tiempo, Cruz también cae enfermo.

ACTIVIDAD:
Después de la lectura, resolver:
1.       Presten atención a la figura del negro.
a.       Redacten una caracterización del negro. Tengan en cuenta que Fierro suele nombrarlo por medio de perífrasis, es decir, un rodeo de palabras (Por ejemplo, “el de los tamangos”).
b.       Determinen qué sentimientos despierta este personaje en Fierro.
c.       En cambio, en La vuelta de Martín Fierro, ¿Qué sentimientos despierta Cruz en el gaucho?
2.       En ocasiones, tanto Fierro como Cruz demuestran generosidad y piedad.
a.       ¿Cuáles son esas ocasiones?
b.       ¿De qué forma estos sentimientos se oponen o complementan otros atributos de ambos personajes, tales como el coraje o la valentía?
3.       En algunas estrofas, Fierro vuelve al presente. ¿Cuáles son esas estrofas y qué función cumplen?

Me mandan sus respuestas al mail hasta el viernes.
Entrega vía mail: vincova.maria@gmail.com

Recuerden, por favor, mantener el formato del asunto, en este caso sería: 5B APELLIDO MARTIN FIERRO 2
Por último, quiero que nos encontremos, aunque sea virtualmente, por eso vamos a empezar a usar un grupo de hangouts. Sé que ya lo están usando por lo que no vamos a tener complicaciones. Les pido que me manden un correo con el asunto GRUPO HANGOUTS 5B desde el mail con el que quieran que los agregue y su nombre y apellido. Es importante que esto lo hagan hasta el viernes 1, ya que el lunes 4 nos encontramos en el grupo a las 12 hs para charlar sobre lo que vieron en esta actividad.
Les mando un abrazo y muchos cariños.
María Victoria.

Lengua y Literatura 4B


El diario de Ana Frank



Queridos alumnos:
Espero que estén bien y sigan cuidándose. En primer lugar, quiero pedirles disculpas por mi ausencia durante la semana pasada, mi computadora se rompió y recién el viernes pude acceder a otra. En cuanto a sus trabajos, vuelvo a felicitarlos por la labor que han hecho. Voy a enviarles por mail durante esta semana una devolución individual, pero los trabajos son buenos. Esto, en estas circunstancias, es más que valorable. Si alguno todavía no me lo mandó, está a tiempo de hacerlo.
En segundo lugar, esta vez quiero que nos adentremos en una nueva historia, la de Ana Frank. Seguramente escucharon sobre ella y tienen una noción del contenido de su diario. Para saber un poco más, les pido que entren en el siguiente link y lean un poco de su historia:


Esta es la página del museo de Ana Frank que debido a la pandemia está cerrado actualmente. Sin embargo, gracias a la tecnología, podemos hacer un recorrido virtual por la Casa de Atrás. Entren en el siguiente link para verla https://www.annefrank.org/es/ana-frank/la-casa-de-atras/descansillo-con-estanteria/ . Desde allí, pueden atravesar la falsa estantería, entrar en la casa de atrás, recorrer cada una de las habitaciones y tienen distintos textos y videos para ver y escuchar. Tómense un tiempo para hacer esto.

La casa de Ana Frank es una ONG que dirige el museo en la casa donde Ana estuvo escondida y se dedica a aumentar la conciencia de la historia de vida de Ana por todo el mundo, alentando a la gente a reconocer los peligros del antisemitismo, el racismo y la discriminación tanto como la importancia de la libertar, la igualdad de derechos y la democracia.

Muy recientemente se hicieron una excelente pregunta: ¿Qué pasaría si Ana tuviera una cámara en lugar de un diario? Durante la Segunda Guerra Mundial, Ana Frank escribió su mundialmente famoso diario. En él se basa "El video diario de Ana Frank". Así nació la serie que lanzaron el mes pasado, que consta de quince capítulos (todavía no se publicaron los últimos tres, ya que se lanzan los lunes y los jueves). Ahora, el diario más famoso del mundo se ha convertido en un video diario.  Todo lo que cuenta esa historia es verdad, las personas, el lugar y los hechos. Todo, excepto la cámara.

Los invito, de esta manera tan peculiar, a sumergirse en esta historia:



ACTIVIDAD

Después de leer la historia de Ana, recorres su escondite y ver el video diario, piensen: ¿Hay algo en lo que te sientas identificado con Ana Frank? ¿En qué?
Me mandan sus respuestas (que no tienen que ser muy acotadas, pueden escribirme por los menos dos párrafos al respecto) al mail hasta el viernes.
Entrega vía mail: vincova.maria@gmail.com

Recuerden, por favor, mantener el formato del asunto, en este caso sería: 4B APELLIDO TP ANA FRANK.
Por último, quiero que nos encontremos, aunque sea virtualmente, por eso vamos a empezar a usar un grupo de hangouts. Sé que ya lo están usando por lo que no vamos a tener complicaciones. Les pido que me manden un correo con el asunto GRUPO HANGOUTS 4B desde el mail con el que quieran que los agregue y su nombre y apellido. Es importante que esto lo hagan hasta el viernes 1, ya que el lunes 4 nos encontramos en el grupo a las 13 hs para charlar sobre lo que vieron en esta actividad.
Les mando un abrazo y muchos cariños.
María Victoria.